Un nuevo estudio revela una forma de 'engañar' a las
bacterias responsables de enfermedades como la tuberculosis y la úlcera
gástrica y duodenal que consiste en evitar el normal
funcionamiento de una de las enzimas que necesitan para sobrevivir. Este
método impide la producción de nutrientes esenciales para la vida de la
bacteria, que finalmente 'muere de hambre'.
Investigadores del Centro Singular de Investigación en Química
Biológica y Materiales Moleculares de la Universidad de Santiago (
CIQUS)
han descrito las claves para 'matar de hambre' a una enzima crucial en
la proliferación de dos bacterias patógenas muy importantes, la
Mycobacterium tuberculosis –causante de la tuberculosis– y la
Helicobacter pylori –responsable de la úlcera gástrica y duodenal, y promotor del cáncer de estómago–.
El
grupo de investigación liderado por Concepción González-Bello ha ideado
una forma de 'engañar' a estas bacterias, publicada en la revista
ACS Chemical Biology, que consiste en evitar el normal funcionamiento de una de las enzimas que necesitan para sobrevivir.
Para
ello se han diseñado compuestos muy parecidos a los que utiliza
habitualmente la bacteria pero que evitan que esta funcione con
normalidad. Este método impide la producción de nutrientes esenciales
para la vida de la bacteria, que finalmente 'muere de hambre'.
Una
gran ventaja de adoptar esta estrategia es que así sería muy difícil
para la bacteria generar resistencia al antibiótico. Además los animales
no poseen esta enzima, por lo que los investigadores esperan que estos
compuestos no tengan efectos perjudiciales en el ser humano.
Una ventaja de adoptar esta estrategia es que sería muy difícil para la bacteria generar resistencia al antibiótico
Para su diseño, los autores utilizan diversos programas informáticos
que les permiten prever de antemano su efecto sobre la enzima, lo que
facilita escoger aquellos compuestos que a priori serían los más
efectivos, para a continuación prepararlos en el laboratorio y
finalmente ensayarlos.
El grupo ha logrado además obtener datos
reales del proceso gracias a la resolución, mediante técnicas de rayos
X, de las diversas estructuras interaccionando con la enzima, lo que
supone una fotografía atómica. Esto ha permitido demostrar la idea
inicial y continuar así con el proceso de optimización de los citados
compuestos.
Para los expertos, la prevalencia de la tuberculosis y de infecciones con
Helicobacter pylori,
junto al creciente problema de la resistencia a los antibióticos,
provocan un gran interés, académico y de la industria farmacéutica, en
desarrollar estrategias más eficaces en el desarrollo de fármacos
activos para combatir las infecciones bacterianas